Diagnóstico de la rotura del Ligamento Cruzado Anterior (LCA)

La rotura del LCA suele producirse por un mecanismo de fijación del pie en el suelo, mientras se realiza un movimiento de rotación externa del cuerpo. Puede ocurrir sin la intervención de otras personas, o también tras un golpe directo mientras el jugador/a tiene apoyado el pie.

Cursa generalmente con dolor e impotencia funcional severos. Suele producirse derrame articular, especialmente pasadas varias horas tras el traumatismo.
Para su diagnóstico existen varias pruebas de exploración, que son difíciles de realizar en la fase aguda por el dolor. La punción de la articulación y extracción de liquido suele ser de gran ayuda (artrocentesis). Si es un contenido de tipo rojizo, sanguinolento, se debe a la rotura del LCA en la mayoría de los casos.

La prueba de referencia es la Resonancia Magnética, que nos aporta mucha información sobre la situación de los tejidos.

Tratamiento de la rotura del Ligamento Cruzado Anterior (LCA)

“¿Es necesaria la operación del Ligamento Cruzado Anterior roto?“

La gran mayoría de las roturas del LCA se operan. Esto se debe principalmente a dos importantes motivos:

  • La inestabilidad asociada a la rotura del LCA produce un mayor deterioro del cartílago articular. Hay muchas publicaciones científicas que relacionan esta inestabilidad con un aumento de la velocidad en la producción de grados avanzados de artrosis.
  • La partes blandas de la articulación, como los meniscos o los ligamentos laterales, suelen sufrir lesiones en los años posteriores a la lesión debido a la inestabilidad. Esto es especialmente habitual cuando se mantienen practicas deportivas de riesgo, como la mayoría de los deportes de equipo.

Mi recomendación habitual para una persona que se rompe el LCA es cirugía.
Si la rotura fue diagnosticada meses o años atrás, es importante conocer el grado de inestabilidad que presenta el paciente, preguntándole si nota “fallos” de la rodilla, o inseguridad, y su actividad deportiva (deportes con giros o cambios bruscos de orientación o velocidad son más exigentes con la rodilla). Si se encuentra con molestias mínimas, y no le impide hacer una vida normal (incluido su deporte habitual), el tratamiento es conservador. Se potencia la musculatura y no es necesario operar, asumiendo cierto riesgo de que se puedan lesionar las partes blandas con mayor facilidad que en una rodilla estable. Si las molestia son importantes, mi indicación es operar.

“¿La rotura parcial del ligamento cruzado anterior se opera?“

Depende principalmente de la estabilidad de la rodilla.

Roturas parciales recientes
Si han transcurrido solo unos días desde la rotura (fase aguda), y el radiólogo y/o yo apreciamos una rotura parcial en la Resonancia, podemos esperar a la fase de rehabilitación para tomar la actitud terapéutica definitiva (conservadora o quirúrgica).

En roturas parciales de larga evolución
Diagnosticadas meses o años atrás, hay que preguntar por los síntomas que puede tener el paciente (dolor, derrame, inestabilidad) y hacer una exploración de la rodilla.
En ambos casos, si la rodilla es estable, tanto por la exploración como por las sensaciones del paciente, el tratamiento que pauto es conservador.
Si hay datos de inestabilidad, indico cirugía.

Por supuesto, en muchos casos no esta claro. Una exploración dudosa, junto con sensaciones poco claras, son frecuentes. Entonces otros factores toman más relevancia, como el tipo de actividad diaria que realiza el paciente. Si su trabajo es de oficina, y su deporte habitual es bicicleta o natación, soy conservador, y vamos viendo la evolución durante los siguientes meses. Si su deporte es correr, que genera gran cantidad de impactos, suelo indicar tratamiento quirúrgico. Y si su deporte es de equipo, con giros, y cambios continuos de dirección y velocidad, indico cirugía. Para dar estabilidad, y tratar de evitar la rotura completa y lesión de las partes blandas asociadas en un futuro, que es lo que nos encontramos con frecuencia en la consulta.

“¿Cuándo operar la rotura del ligamento cruzado anterior?“

La cirugía del LCA no es una urgencia. Se pueden esperar días, semanas o incluso meses para operar, buscando el momento adecuado para el paciente (personal y profesional o formativo). Pero es cierto que la demora en la cirugía implica más riesgo de nuevos traumatismos por inestabilidad articular, con posible afectación de estructuras que podían estar sanas, como los meniscos.

FASE AGUDA: “Me he roto el LCA este fin de semana. ¿Cuando es el mejor momento para operarme?”

Es un tema de debate en las publicaciones científicas y en los congresos de traumatología. Algunos autores apreciaban un mayor índice de fibrosis cuando se opera en los primeros días tras la rotura (ejemplos: Shelbourne(1997; 25:786-95) y Mohtadi (1991; 18:620-4), en  American Journal of Sport Medicine), recomendando demoras de unas 3 semanas como mínimo. Pero esto podía ser en buena parte porque se establecían periodos prolongados de inmovilización tras la cirugía.

Con las nuevas técnicas quirúrgicas y los protocolos de movilización precoz, hay numerosos estudios que encuentran similares resultados operando dentro de las 2 primeras semanas, en comparación con cirugías pasadas 4-6 semanas (Smith To y colaboradores en Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2010, 18:304-311;  Raviraj y su grupo en The Journal of Bone and Joint Surgery, 2010, vol 92-B; o Know CS y colaboradores analizando distintos artículos en Arthroscopy 2013; 29:556-65)

Hay que valorar las características y necesidades de cada paciente. 

Mi consejo suele ser cirugía precoz (primeras dos semanas) en deportistas de élite, con una rehabilitación  adecuada.

En pacientes muy jóvenes (12-15 años) hay numerosas publicaciones recientes donde se recomienda operar. Antes se esperaba hasta el cierre de las fisis de crecimiento, pero la inestabilidad en chicos-as muy activos puede dar problemas como la rotura de meniscos.  Habitualmente recomiendo cirugía “temprana”, en los primeros dos o tres meses, ajustando el calendario a las posibilidades del paciente.

En deportistas aficionados, la cirugía suele ser diferida (transcurridos varios meses), para ajustarla a un periodo con buenas condiciones personales o laborales.

FASE CRÓNICA: “Me rompí el LCA hace 1 año. ¿Cuándo me opero?”

Si tienes inestabilidad (“se te va” la rodilla, “fallos”) opérate este año, mejor que dentro de otros 2. Por el riesgo de lesión de partes blandas, y porque se va degenerando el cartílago.

Si no tienes inestabilidad manifiesta, quizás se puede optar por un tratamiento conservador. Hay que explorarte y evaluar tus actividades diarias y riesgos. Visita a un traumatólogo.

Evolución del paciente tras la rotura del Ligamento Cruzado Anterior

“Me he roto el cruzado jugando un partido. ¿Podré volver al mismo nivel deportivo?“

En un porcentaje importante de los pacientes, la respuesta es si.
Conozco algún estudio científico que avala esta afirmación, en baloncesto (NBA), y en fútbol profesional. Pero son pocos, entre otras cosas porque son muchas las variables que influyen, como el entrenador (que vuelva a confiar en el jugador/a) o que se produzcan otras lesiones. Pero son muchos los grandes deportistas operados de LCA que han vuelto al máximo nivel competitivo.

Mi mensaje es optimista. Es un periodo en el que tienes que apoyarte en las personas que confías, en aquellos que quieres, y pensar en los “ por qué” de ser deportista. Has de trabajar “la cabeza”, y en mi opinión, debes hacerlo con un profesional que guíe y acompañe, un buen psicólogo o psicoterapeuta. Para descubrir y entrenar las debilidades y fortalezas mentales, que sin duda se harán presentes en los meses siguientes a la lesión. Se le da muchísima importancia al entrenamiento de los aspectos físicos, mientras que se trabaja poco la mente. Este momento representa una oportunidad. Para volver más fuerte, para volver mejor.

Referencias

  • https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/patientinstructions/000189.htm

    Podras informarte sobre consejos a tener en cuenta tras la cirugía de LCA.