¿Duele una rotura de menisco?

Un menisco representa un tejido especializado en la amortiguación de las fuerzas que pasan por la articulación, y en la mejora de la congruencia articular para favorecer el movimiento. Existen meniscos en distintas articulaciones, y su rotura puede implicar dolor o ser bien tolerado. Esto se debe a que el menisco en si no esta inervado, por lo que su rotura con frecuencia pasa desapercibida. Pero también puede ocurrir que el trozo meniscal de la rotura se interponga entre los huesos. En la rodilla, cuando esto ocurre, el fragmento de menisco queda “pinzado” entre femur (cóndilo femoral) y tibia, especialmente en posiciones forzadas como gran flexión de rodilla junto con pequeños giros (¡cuidado al limpiar el polvo debajo de la cama!).  Este trozo de menisco se ve sometido a tracciones, y al estar unido al resto se produce un estiramiento global del menisco. El menisco de encuentra unido en su zona más externa a la membrana sinovial, que esta inervada y puede ser irritada. Conclusión: en determinadas roturas de menisco se produce dolor y derrame articular.

¿Hay que operar una rotura de menisco?

La respuesta es afirmativa o negativa en función de la clínica que produce.

El diagnóstico de rotura meniscal se establece por la combinación de los síntomas (dolor en interlinea articular, que aumenta con posturas de flexión forzada y giros, derrame, o incluso bloqueo del movimiento articular), la exploración por un médico especialista y la prueba de imagen (resonancia magnética), que puede no ser necesaria siempre, pero cuyo uso se ha generalizado por la alta concordancia entre lo que se ve en la prueba y lo que existe en la realidad. De todas formas, hay que tener en cuenta que la Resonancia nos ayuda a los traumatólogos a la decisión de indicar cirugía o no, pero como parte del resto de las pruebas.

“No tienes dolor, no te operes”. La cirugía es una opción para mejorar los síntomas de un paciente. Si no existe el síntoma principal, no es necesario operar.

“Con molestias leves, no debe haber prisa por operar”. La decisión se toma entre tu cirujano y tu. Depende de muchos factores, como la edad o el deporte que practicas, pero, en general, si te encuentras limitado/a en tu practica deportiva, opérate.

“El dolor importante por rotura meniscal mejora con la cirugía”. La gran mayoría de los pacientes acaban siendo operados.

De todos modos, ten en cuenta que nos es una urgencia, y que la decisión de operarte se puede adaptar al periodo que más te convenga. Únicamente se opera con carácter de cierta urgencia cuando se producen bloqueos de la articulación (el paciente no puede completar la flexión y/o la extensión) o en algunos deportistas de élite que requieren plazos muy cortos de reincorporación a su actividad habitual.

¿Cómo se opera una rotura de menisco?

Depende del tipo de rotura, pero en general lo que hacemos es “meniscectomia parcial”. Se corta la parte del menisco que implicada en el cuadro de dolor e impotencia funcional, conservando la mayor parte posible de menisco. El trozo roto se puede quitar porque ha perdido su función mecánica de soporte, y esta produciendo molestias, mientras que el resto se conserva para mantener en lo posible esa amortiguación y conservar la congruencia articular.

Realizamos una sutura meniscal en roturas de la zona más externa del menisco, que esta vascularizada y puede producirse una cicatrización. Estas roturas son menos frecuentes que el resto, y en deportistas de élite se discute su conveniencia porque se puede producir una nueva rotura al mismo nivel. Las dos opciones son posibles, sutura o meniscectomia parcial. Hay que estudiar cada caso.

Evolución del paciente operada de menisco

¿En cuanto tiempo volveré a mi actividad diaria normal tras la cirugía de menisco?

Tras una cirugía de menisco, la evolución suele ser favorable y rápida. Nosotros colocamos un vendaje e indico reposo relativo los primeros 7-10 días, hasta que se retiran los puntos en la consulta. Se pueden utilizar muletas durante los primeros días, para repartir el peso del cuerpo (entre la pierna operada y las dos muletas), especialmente si se pretende salir de casa. Pero no son imprescindibles. Se puede apoyar el peso en la pierna desde el momento que pasa la anestesia. Recomendamos ser un tanto precavidos al comienzo, ya que hay dos incisiones en piel, y la membrana sinovial puede estar irritada y segregar algo de líquido.

En un periodo alrededor de las 3-4 semanas, la mayor parte de los pacientes están realizando una vida normal, incluida la practica deportiva.

En ocasiones, el paciente puede no evolucionar bien, y pasadas unas semanas o meses persisten los síntomas, o incluso empeoran. Esto suele ocurrir en paciente con una artrosis importante a nivel articular, donde es probable que la mayor parte del dolor que presentaban previo a la cirugía, o todo, se debiese a ese desgaste del cartílago. Por eso existe una tendencia a no operar de menisco a pacientes con edades de 60 o 70 años. ¡Pero cuidado! Conozco el caso de un paciente de casi 80 años con una rotura meniscal importante y que paso por varios médicos hasta que fue operado. Tenía una rotura en asa de cubo, con cierto grado de bloqueo. Era quirúrgico.

A largo plazo, hay muchos estudios que acreditan cierto grado de desgaste asociado a la falta o disminución de menisco. Pero hay que tener en cuenta que ese menisco deja de hacer bien su función de amortiguación y congruencia en el momento de la rotura. Si la clínica de dolor persistente es por el menisco, lo conveniente es operar.

Referencias

  • https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/003187.htm

    Presenta un amplio número de posibles causas de dolor de rodilla, y consejos generales.